Canillas (grifos)
danielperez.webcindario.com  Ing. Daniel Pérez LW1ECP  danyperez1 { arrroba } yahoo.com.ar
 

Ene 2016
Nuevo asiento
Varias veces me pregunté cómo es posible que el asiento de una canilla, que está hecho de bronce, se desgaste desparejo en forma de uno o dos surcos entre el centro y la periferia, haciendo que la canilla gotee estando cerrada. Si el bronce no es atacado por el agua, será un defecto de fabricación? Una escoria que quedó incrustada en la masa de bronce en la fundición? Al parecer, cuando la canilla en buen estado queda mal cerrada, el hilo de agua que pasa muy suavemente va cavando un surco en el asiento mediante las partículas sólidas disueltas, que hacen de abrasivo. Tras meses, este trabajo hormiga termina generando un canal tan profundo que el "cuerito" de goma es incapaz de obturarla ni haciendo fuerza al cerrar la canilla. Esto desencadena otro mecanismo de falla: el usuario de tanto hacer fuerza termina falseando la rosca.
La primera solución que viene a la mente es rellenar el surco. Probé con epoxy, tomando precauciones de secar lo más posible el asiento y el surco previamente, pero no dura nada. El plomero (fontanero) dará una solución rápida, efectiva y costosa: cambiar la grifería completa (las canillas y el pico no se venden por separado).
Aquí vemos una canilla del siglo 21 con el problema. Antes que nada, en A) se muestra dónde hay que poner la llave para desenroscar. Mucho cuidado que no gire la base adosada al sanitario; si esto ocurre, bloquearla con otra llave, caso contrario romperá un caño. En B) vemos claramente el surco, que compite en profundidad con la fosa de Las Aleutianas. Tras media hora de rascar con la herramienta para rectificar asientos, aplicándole el mayor peso posible de mi cuerpo, me di por vencido. Había que quitar demasiado bronce sano para nivelar la superficie. Estuve a punto de probar la idea C), reemplazar la manija de la herramienta por un bulón m6 con la cabeza cortada para poder meter el escariador (fresa) en el taladro:



Pero no lo llegué a hacer, por temor a que con la vibración se rajase la parte sana. Tendría que haber algo que se pudiera embutir a presión en el conducto central para sostener una nueva superficie de asiento. En D) vemos un tarugo "taco Fischer" de 8mm recortado que casi entra en el conducto. Fue cuestión de limar algunas décimas para lograr que entre a presión. Se colocó con la ayuda del bulón, E), embadurnado con grasa para mejorar la hermeticidad. Esto era en un bidet; si por la canilla va a pasar agua que pueda llegar a beberse, usar sellador de roscas por un tema de toxicidad. Se usó el gancho F) para extraerlo cada vez que hacía falta seguir limando. La primera vez lo limé demasiado y era imposible evitar goteo aun con la grasa.

 

Otro detalle fue que la cabeza que sostiene el cuerito chocaba contra el Fischer antes que el cuerito, G). Se solucioné cambiando el cuerito por otro de mayor espesor, H)con lo que el cuerito queda retenido en su interior. El nuevo es de D=16 (canillas siglo 20) contra D=14 del original pero cabía perfectamente.
En este momento hace un mes que la idea se aplicó a dos canillas por las que pasa agua salitrosa, manteniendo cierre perfecto, y la presencia del taco no reduce sensiblemente el caudal de agua ni el recorrido del vástago. La pregunta del millón es: una pieza de plástico va a aguantar más que una de bronce??? En unos meses le cuento, lo cierto es que la erosión del agua había afectado al bronce, y no a la goma del cuerito.

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